“No siempre es bueno cargar una
túnica de colores puesta en la espalada”, fue la primera frase que se me vino a
la cabeza después de haber leído la historia de José por centésima vez.
No le ha pasado que un día se
despierta y de repente es el blanco de todas las personas que conoce? Para bien o para mal (como sea), pero de la
noche a la mañana el tema de conversación tiene su nombre. Eso fue exactamente lo que le
paso a José cuando apenas tenía 17 años, simplemente un día despertó y todos
sus hermanos estaban hablando de él, no cosas buenas precisamente.
Imagina por
un momento este cuadro, Es una cálida mañana en el desierto, José sale de su
tienda y se dirige hacia sus fornidos y cansados hermanos, en ese momento nota
que sus miradas no son las mismas del día anterior, las de hoy son profundas,
cargadas de dolor, perecen espinas clavándose en sus cuerpos. José no entiende
lo que pasa y entonces acude a quien ha sido su refugio durante tantos años, Él
tiene que saber que rayos pasa con sus hermanos, él lo hará entender, piensa
José mientras va de paso al encuentro con su padre. Al llegar y mientras trata
de contarle lo sucedido, este puede ver como aquel hombre, ya anciano, va
cambiando su rostro, ya no es apacible, más bien parece enojado y en lugar de
conseguir lo que buscaba en su padre, más bien lo que sale de la boca del
anciano es una remienda mientras José es sacado de la tienda, Una dura mañana
la que le toco aquel día a José quien en medio de dudas solo sabía una cosa,
Algo en él ha cambiado y nada volverá a ser igual de ahora en adelante.
Pero, que fue lo que despertó en
ellos esa rabia?, o que fue lo que comenzaron a ver diferente esa mañana en la
que aquel joven se levantó, muchos podrían decir que fue su túnica, otros que
tal vez su padre lo bendijo mejor que a sus hermanos y cualquiera de esas respuestas serian
validas, pero he descubierto un secreto, no fue la túnica, ni la bendición
especial, fue que José se había convertido en Soñador, la noche anterior José había tenido un sueño que
transformaría y guiaría el resto de su vida.
EL PODER DE UN SUEÑO:
Un sueño logra que de un día a otro,
tu vida se transforme, logra además que tu túnica de colores se convierta en un
blanco gigante al que todos querrán disparar, Hoy puedo notar que desde el
momento en que un sueño comienza a gestarse en tu interior todos comenzaran a verte
diferente, Y es que no es fácil caminar con una túnica sin ser notado.
Ahora, si hasta los momentos
estas líneas te han infundido temor a soñar, déjame decirte que aún no he
terminado, También quiero que sepas que desde que Dios pone un Sueño en tu
corazón muchos querrán quitártelo, van a tratar de por todos los medios no dejarte
avanzar, Pero no importa lo duro que sea, NADA NI NADIE PUEDE DETENER A UN
SOÑADOR.
SOÑADOR EN MOVIMIENTO:
Si volvemos a la historia de José,
veremos en primera instancia que fue vendido por sus hermanos a unos comerciantes,
luego ocurrieron algunos hechos que lo llevaron a la casa de Potifar, Pasado el
tiempo fue echado a la cárcel durante 2 años, Y entonces me doy cuenta que
entre tantas malas experiencias, entre
tantas situaciones negativas, a pesar de los sucesos trágicos, José siempre
estuvo moviéndose, de la cisterna a la cárcel, Y de la cárcel a la sala del
Rey!!!
Todo soñador siempre encontrara
personas y/o circunstancias que trataran de detenerlo, intentaran desviarte del
propósito por el cual Dios te ha entregado un sueño, Todo sueño trae consigo su
propia cisterna, todo soñador debe enfrentar sus propias circunstancias; Tener
un sueño, te hará diferente, único, tendrás un blanco pintado en la espalda, será
tu túnica de colores.
Entonces cuando te sientas en la
mira de todos, aférrate al sueño de Dios en tu vida, aferrate al Dios de tu
sueño y recuerda estas palabras “Todo José necesita a un Potifar que lo meta a
la cárcel para luego ser llevado ante la presencia del Rey”, Si eres un Soñador
nunca dejaras de Moverte.
https://www.youtube.com/watch?v=cgAZEv7Klus
Por Daniel Maracay.
@Daniel_Maracay_





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